Aquí me encuentro, en las puertas de tu corazón. Un día me miraste, y luego me dijiste: "Sé feliz".
Desde ese instante, no he podido concentrarme en nada. La vida me da consejos, pero yo no los escucho. Mi corazón me dice que no sufra más, pero yo no puedo. ¿Por qué me dijiste eso? Ahora me acuerdo. Me engañaste, me dijiste que me querías y, luego te marchaste. Fuiste demasiado egoísta y no quisiste compartir tus propios sentimientos. Ahora ya no vale, has perdido tu turno. Cuando tu vuelvas, yo ya no estaré ahí para ti. ¿Y sabes por qué? Porque el tren sólo pasa una vez en la vida, y tú has cerrado por completo el tuyo, pero el mío sigue abierto y dolido. Por ahora sólo queda esperar a que mi corazón se cierre y, no sufrir más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario